
Figura femenina solitaria, vista de espaldas y de perfil, sentada con una mano en gesto de mudra abierto hacia la sabana; se exhibe el detalle de la espalda cubierta de collares en cascada.
Se le da la espalda al espectador a propósito: ella no busca ser vista, busca ver. Su mano abierta recoge el horizonte que nosotros no alcanzamos a mirar desde aquí. Es la meditadora de la serie, el contrapunto silencioso a las escenas de abrazo.
100 €
Rellena el siguiente formulario y contactaremos contigo a la mayor brevedad posible para concretar los detalles.