Mis obras reflejan las historias de mi abuela, de mi tierra y la cosmovisión Misquita. Conecto con mi memoria ancestral para llegar a mis personajes, que vienen en forma de visiones, sueños o conectados de las formas más inverosímiles en mi día a día.
En este proceso soy invitado a conversaciones o escenas íntimas entre ellos que luego plasmo en mi obra. Desde un lado espontáneo empiezo a manchar y a observar, apareciendo líneas que me guían el camino a seguir desvelando el misterio. Todos están entrelazados como la misma naturaleza en su infinita transfiguración.
Hay una conexión directa de mi estado de ánimo con los colores que naturalmente elijo. Para mi el soporte no es una limitación al contrario lo planteo como un reto que a lo largo de mi carrera me ha llevado a experimentar constantemente nuevas dimensiones y técnicas.
A través de mi obra, el espectador descubrirá nuevos elementos, emociones, figuras, texturas, átomos… con cada mirada, dependiendo de su estado/atención.
Te abro la posibilidad de entrar en este mundo que para mí ha sido un regalo.